Centro de Atención Integral del Dolor Buenos Aires

El más alto estándar en cuidado de la salud

El CAIDBA tiene como principal misión poner a disposición de cada paciente todos los recursos diagnósticos y terapéuticos con los profesionales necesarios y toda la tecnología que cuenta la medicina para luchar contra el dolor.

Después de la segunda guerra mundial un anestesiólogo Italoamericano John Bonica desarrolló el concepto actual de la medicina del dolor en un suburbio de Seattle en Estados Unidos. Este anestesiólogo advirtió que los conocimientos acerca de los mecanismos del dolor y las técnicas intervencionistas estudiadas y desarrolladas por los anestesiólogos utilizados para aliviar e impedir el dolor en los pacientes quirúrgicos constituían el mejor recurso para tratar el dolor de los pacientes con heridas de guerra, amputados, los pacientes con cáncer, traumatizados, y con dolores crónicos generados por diferentes enfermedades crónicas (neurológicas, reumáticas, degenerativas, etc...).

Desde la propuesta de este pionero de la medicina del dolor John Bonica se ha consolidado la visión científica y humana de todos los aspectos que definen la problemática del dolor y su repercusión en el hombre como individuo y la alteración de su rol en la sociedad. El problema es presentado en la consulta médica casi siempre como dolor pero no se limita a él e incluye para su resolución la necesidad del manejo del sueño; el conocimiento de ensayos de fármacos no convencionales; procedimientos intervencionistas; manejo de los problemas físicos; manejo de los problemas psicológicos y psiquiátricos; control del estrés; manejo de la familia del paciente sufriente; etc…

El paciente con dolor crónico “refractario” a toda medicación es nuestro centro de atención. El manejo y la comprensión de los cambios en la biología de cada paciente son esenciales para ayudarlo a recuperar sus funciones y mejorar su calidad de vida.

Muchas enfermedades que provocan dolor como síntoma principal no tienen aún un tratamiento curativo (enfermedades reumáticas; neurológicas; degenerativas; oncológicas; post-traumáticas; de herida quirúrgica; etc….) y Usted teme que deba vivir con ellas toda su vida. Pero, debe saber que no tiene porqué vivir con el dolor crónico, el sufrimiento, la depresión y la discapacidad que las mismas provocan.

“La enfermedad puede no tener cura pero el dolor puede tener alivio”.

Deseamos que tanto el colega como los pacientes conozcan que ha habido una evolución extraordinaria en el conocimiento acerca de los mecanismos del dolor; de las técnicas de diagnóstico; de los recursos terapéuticos farmacológicos; de la técnicas intervencionistas para el control del dolor refractario a todo tratamiento y el manejo global para su rehabilitación para restituirle al paciente sus atributos físicos y psíquicos.

Para el diagnóstico existen numerosas herramientas, algunas antiguas y aún hoy las más valiosas como la semiología clínica del dolor pero nuestros días orientada hacia explorar su tipo y mecanismo; otras más modernas como la ultrasonografía del dolor que es una tecnología nueva en este campo de la medicina que ahora está al servicio de ayudar en el diagnóstico y hacer más seguros muchos procedimientos intervencionistas; test sensitivos cuantitativos; técnicas diagnósticas y pronósticas bajo imágenes radioscópicas; estudios complementarios como centellografía, TAC, RMN, etc..; Técnicas intervencionistas variadas; trials de estimulación bajo fluoroscopía; Trials de fármacos; etc…

El tratamiento del dolor le ayudará a recuperar valores esenciales para vivir. Aprenderá qué es y cómo se mide la Calidad de Vida, como le afecta y se recupera de la discapacidad. Cómo se mide el dolor. La medición de estos parámetros le indicará a Ud y a nosotros su evolución y su mejoría. Las escalas para la medición tienen componentes subjetivos y objetivos y miden el dolor y su repercusión y permiten evaluar el resultado del tratamiento y son herramientas idóneas que han sido diseñadas para ese fin (SF-36; Oswestry; ENV; EVA; Puntuación de Depresión de Beck; Puntuación de McGill de Melzack; etc…)

Debe conocer que se han desarrollado numerosas técnicas para tratar el dolor refractario desde los antiguos bloqueos analgésicos; electroacupuntura; corticoterapia epidural; cementoplastias con metilmetacrilato; denervación por radiofrecuencia; crioneurolisis; proloterapia; viscosuplementación; neuroestimulación central y periférica; infusión intratecal de fármacos; bloqueos plexuales; bloqueos del sistema simpático; bloqueos neurolíticos; bloqueos epidurales continuos; etc….

Finalmente es importante la tarea de educar al paciente para prevenir la reaparición del dolor en el largo plazo. Es trascendente que los beneficios obtenidos con el tratamiento deben ser defendidos y el paciente debe aprender a participar activamente del tratamiento, que conozca los riesgos de un manejo inadecuado de los fármacos y los factores de riesgo de un estilo de vida inadecuado a su condición, no solo con un programa de rehabilitación, sino generando un estilo de vida que haga que mejore cada día de su vida.

Saludos cordiales,

Prof. Dr. Juan Carlos Flores. MD PhD FIPP

Director CAIDBA